Saturday, August 13, 2022
Friday, August 12, 2022
HASTA PRONTO QUERIDA MARTA
Marta Palau
(Un contrafuerte inestimable en las artes)
Por
Roberto Rosique
La historia la conforman las personas y sus actos, la del arte bajacaliforniano, en su caso, forjada particularmente con el accionar de sus artistas será registrada de manera parcial por sus narradores. Estos ponen nombre a los hechos y a sus actores y la lista donde todos participan se hace interminable; sin embargo, habrán representantes cuyos recuerdos perduren más que otros y el inventario dilatado inicial, se irá reduciendo en la medida del compromiso que el artista asumió en su producción y con su comunidad; de ahí que trasciendan en el tiempo aquellos que con su entereza recorrieron o aún recorren el camino con firmeza y responsabilidad y son, a fin de cuenta, quienes fortalecen y hacen memorable la historia.
Que para el caso lo ejemplificaría con la figura solidaria de la artista Marta Palau, (Albesa, Lérida, España,1934), quien desde 1940, vive en México y gran parte de ese tiempo en Tijuana, su ciudad, como ella siempre lo enfatiza. Con una formación artística consistente[1], una vocación irrefutable y una producción sin precedentes, lo que la convierten en la protagonista de una carrera célebre colmada de merecidos reconocimientos nacionales e internacionales; que rubrican su carrera con el máximo galardón que se le otorga en México a un creador: el Premio Nacional de las Artes, 2010[2].
Un reconocimiento que, si bien en su momento pasó desapercibido por las autoridades educativas, culturales y el gobierno local, sin que se le dedicara, por lo menos, una nota
periodística; hoy aprovecho la ocasión (me atrevo a decir que a nombre de la
comunidad artística) para resarcir esa torpeza y reconocer la importancia para
la colectividad regional (y nacional, por supuesto) de tal logro. Un premio valioso
que (como la cereza en el pastel) corona al modesto esfuerzo de la comunidad
creativa, contribuye a reafirmar nuestro estatus cultural y a recordar que hace
mucho quedó atrás aquel señalamiento sectario vasconcelista de ser paramos sin
cultura.
La versatilidad de su actividad artística le ha permitido transitar por la pintura, la gráfica, la cerámica, la escultura, el tapiz, la ambientación, la instalación, se ha
detenido en cada uno de esos momentos, en donde después de analizar su contexto,
replantear el sustrato de estos recursos expresivos, expande sus posibilidades y
deja huellas del reconocimiento a la dignidad de nuestros ancestros, así como manifiesta
la inconformidad por nuestra irresponsabilidad para con ellos.
Siempre mantuvo la mirada creativa a la altura de cualquiera, no declinó ante las imposiciones hegemónicas del arte, utilizó de ese universo lo que consideró pertinente
resignificándolo hasta encontrarles su propio sentido.
Así, mientras Eva Hesse, a mediado de los sesenta producía en las antípodas de la forma y en la libertad o excentricidad de los materiales y Robert Morris, una década después se
regodeaba con sus fieltros dismórficos; Marta Palau, también por esas fechas,
redimensionaba el tapiz excluyéndolo de la función de abrigar muros o terminar
convertidos en objetos suntuosos de decoración, con sus piezas disformes lo
expandía hasta el ámbito de la escultura; situándose también en el vértice de
los cambios que iniciaban la ruta hacia la desobjetualización del arte.
Igual podría decirse, que mientas los povera italianos trabajaron en contacto directo con materiales carentes de significación cultural, y ello suponía una importante reflexión estética sobre las relaciones entre el material, la obra y su proceso,
al igual que un rechazo hacia la creciente mecanización del mundo; Marta Palau, ha empleado también materiales pobres,[3] pero más que las posibilidades estéticas y discursivas que le proveen, ha sido su esencia enormemente rica como componentes de la naturaleza cultural que representan, y que a diferencia de los artistas mediterráneos, les restituía su trascendencia cultural, y sin recriminar la industrialización del orbe, reconformaba el universo de las ancestrales culturas indias americanas, al tiempo que ha visibilizado su abandono. Así, devolviéndoles sus valores atávicos, recrea sus universos y temporiza una nueva cosmogonía que ensambla perfectamente en los avatares contemporáneos.
Es difícil ignorar el pasado rupestre del nativo californiano en las creaciones polifónicas de Marta Palau, hay en ellas un esfuerzo por recuperar la memoria de un tiempo transitado, pero también ─y ahí su grandeza─, como dice Angélica Abelleyra (2001)[4] por recuperarlas del olvido.
Vivir en una de las zonas más complejas del mundo, estigmatizada por la violencia tantas veces volcada sobre estos desplazamientos humanos, que anhelan dejar atrás la pobreza atávica y se aventuran hacia un país idílico cargando a cuestas únicamente la esperanza;
vuelve inadmisible la indiferencia hacia estos actos. Los trabajos de Marta
Palau, sopesan las intransigencias de una sociedad indolente hacia las
trasgresiones del migrante, a la vez que universaliza lo local y da voces a
todo aquel que padece estas circunstancias.
En ese sentido, no es posible también ignorar el muro que como una gran cicatriz se extiende a lo largo de la frontera del Norte mexicano, Marta Palau refrenda su compromiso social con las preocupaciones de vivir frente a un muro ignominioso[5],
icono lamentable de las magnas desigualdades del Primer y Tercer Mundo,
aludiendo esta realidad en su obra.
Generadora de proyectos de trascendencias internacionales como Salón Michoacano Internacional del Textil en Miniatura en 1985, el Salón Internacional de Estandartes en 1996, ahora transformado en Bienal Internacional; la muestra Cinco Continentes y Una
Ciudad en 1998 que, junto a las numerosas conferencias y talleres
impartidos, la convierten en una promotora cultural valiosa y difícil de
sustituir.
Marta Palau ha sido, es y será, una creadora indispensable para Baja California, no sólo por su generosidad en la promotoría y la gestión cultural al develar la región y al situar
a sus autores en el panorama cultural latinoamericano; por haber sido un
referente sólido que aun incentiva a las nuevas generaciones a salirse de los
cartabones instituidos en el arte, y por su producción excepcional, que ha
mostrado al mundo esa otra cara oculta (pasado y presente) de esta frontera
singular.
La deuda imperecedera que el arte y sus autores de esta frontera tenemos con la artista, resulta tremendamente difícil de saldar; sin embargo, trataremos de subsanarla, honrando tu compromiso colaborativo, emulando el espíritu de tu transitar creativo,
buscando ser artistas más responsables con nuestra realidad incierta y, ante
todo, ser más solidarios y mejores individuos.
[1] (1955-1965) La Esmeralda-INBA México, D.F. San Diego
State University, San Diego, CA. Taller grabado con Guillermo Silva
Santamaría en La Ciudadela, Taller Grau Garriga,
Barcelona, España.
[2] Única (hasta la fecha) artista
bajacaliforniana que obtiene tal reconocimiento, que como triste corolario paso
desapercibido en nuestra localidad y sin que ninguna autoridad o institución
cultural dedicara una nota periodística de la importancia de tal distinción.
[3] Fibras
vegetales de índole diversas, palos, hojas secas y caparazones, tierras y
barro, listones y estambres de colores, entre otros más.
tierra y los mitos, Palau no podía desligarse de las etnias que todavía pueblan
Baja California, […] En los parajes del norte conoce a los Cochimís, a los
Cucapá, a los Kiliwas, a los Pai-pai y a los Kumiai. De algunos ha retomado la
forma de sus manos para vestir un mural, de otros su sapiencia para tejer la
palmilla o moldear el barro, de unos más graba sus canciones en lengua original
o conoce sus oficios de caza y recolección más no de cultivo de la tierra
porque para ellos ésta es sagrada y no debe ser horadada. (Angélica Abelleyra,
2001).
quedan-muro transitable. Museo de las Californias, Cecut, Tijuana, B. C.,
México, 2001; Doble muro,
Instalación, Sala Arte Público Siqueiros, SAPS -El Cubo, Ciudad de México, 2006; Front-era, Colección Museum of Contemporary Art San
Diego, MCASD, La Jolla, Ca., 2004.
Saturday, August 06, 2022
EL MEXICO DE AYER QUE AUN ADEREZA AL MEXICO DE HOY
Apropósito de unas palabras que crucé con Isaac Artenstein
(las replico edulcoradas con otros matices)
Las percepciones de un México real (no folclorizado)
en su riqueza nativa tanto la de Manuel Álvarez Bravo como la de Juan Rulfo las
unen muchas similitudes, los dos desde la imagen la capturan con entera
claridad; Rulfo -además- las describe, desde su imaginario con precisión quirúrgica
en sus textos; ambos reflejan a ese México posrevolucionario que guardaba
fuertes reminiscencias del porfiriato y asomaba luces de la modernidad urgida
de nacionalismo, un sector citadino anhelando a Francia y otro rural marginado
y empobrecido, y que a diferencia del “cine de oro” de esa época que abordó
estos temas, solían (con frecuencia) mostrárnoslos desbordados de pasiones,
miedos y traiciones con personajes disfrazados de mariachis y grandes sobreros,
cabalgando con pistolas al cincho, gritando alcoholizados y con orgullo su
machismo, y la contraparte sumisa, abnegada siempre acicalada para gustar al señor,
acompañada de una servidumbre incondicional y un peón subsumido en la miseria
pero dignos y conformes con lo que Dios les daba y el patrón bondadoso o
miserable proveía.
Imágenes que mostraron al mundo un México folclorizado,
pobre, dividido y hundido en el conformismo, y si bien no todo era cierto, sí
fue posible que ese estigma visual perdurara hasta nuestros días, a los que por
supuesto se han agregado otros más perversos no por ello menos reales.
En estos avatares se fue conformando nuestra idiosincrasia,
la que nos identifica hoy y nos enorgullece como mexicanos, que sigue ahí, atada
a viejas costumbres insuperadas por el progreso “relativo”, el Internet y sus
redes sociales; esos hábitos añejos que calaron hondo y hoy siguen siendo parte
de nuestro tuétano, de nuestra mirada conforme; pese a ello, hay quienes creen todavía
en la necesidad de sacarnos esa espina y superar nuestra posición obediente la que
como norma llevamos atada a nuestro actuar; un canon invisible, cómodo, que
remarca nuestra condición de Otro, que hace que, “sin darnos cuenta”, siempre respondamos
con la cabeza inclinada o la mirada al cielo: “a sus órdenes”, “gracias
a Dios”, “Dios nos ampare”, “sí señor”, “Adiós”, “como Usted ordene”, entre un
largo listado más de urbanizadas respuestas de acatamiento.
Hay, aunque muchos no quisiéramos aceptarlo, todavía
un largo trecho por recorrer para encontrar la verdadera esencia de lo que
somos y queremos.
Roberto Rosique
Tuesday, August 02, 2022
LO MEJOR DE LA VIDA ES HABERLA VIVIDO
LO MEJOR DE LA VIDA ES HABERLA VIVIDO
Para mi querida Bella
Una frase simple, incluso tediosa pero justa no
importa de qué lado de la ventana la estes escuchando.
Apenas ayer por la tarde-noche oía desde mi
laptop, sin saber por qué a Carlos Puebla, a Noel Nicola, a Compay Segundo a
Omara Portuondo y rememoraba mi vida ochentera en el DF, en donde la felicidad
no se escatimaba jamás y no podía evitar la imagen nítida de la avenida Álvaro
Obregón, frondosa, tranquila. Me hizo sentir bien, con ganas de volver a
recorrerla.
La vida es tan fugaz que apenas nos percatamos
que fuimos jóvenes y que aspirábamos engullir el mundo de una mordida. Con Mario
Colonna, mi amigo y hermano querido de Beatriz la madre querida de nuestra hija
Abril, compartimos juntos, en un hermoso departamento de la esquina de Mérida y
Yucatán en la colonia Roma de la CDMX, muchos momentos difíciles, pero más,
muchos más de alegría y serenidad nacidos de la concordia de gustos y
pensamientos, hasta que la vida redireccionó nuestros destinos, Beatriz y yo
nos embarcamos, sin saberlo en el último viaje que haría el vagón-dormitorio
del tren que salía del DF a Mexicali, para instalarnos en Tijuana dispuestos a
comernos lo que restaba de ese mundo que habíamos imaginado en la juventud y
Mario, partía hacia su tierra natal, Acayucan, a reconstruir su vida y a
desmitificar la figura Colonna en aras del reconocimiento de su enorme valía (y
lo logró), y dejamos de vernos por las distancias y las separaciones injustas
que uno propicia en la vida; pero Mario (Mariano como solía decirle) seguía ahí
para mí en su fortaleza como ser humano; hasta que el tiempo atranca todo,
detiene las manecillas de la vida y despiertas pensando en ese ayer
interminable, en esos momentos colmados de sueños de libertad, acompañados
inexorablemente de lecturas de izquierda, trova cubana, cervezas, cigarros y
todo pensamiento antiyanqui en donde solo el jazz era perdonable.
Fueron desvelos gratos, salpicados de un sinfín
de anécdotas enormes, fumando habanos que Fidel Castro enviaba de regalo a don
Mario, el patriarca mayor y que Mariano conservaba para bien de los sueños de
izquierda, esos sueños que se exacerbaban en el ánimo de la emancipación y que de
vez en vez, en un arranque emotivo por los humos del alcohol, solía sacar el
viejo directorio del patriarca para marcarle a la Habana al Comandante Supremo
y saludarlo, y aunque siempre contestaron gentilmente jamás lo comunicaron con el
revolucionario; sin embargo, el acto era más que suficiente para sentirse
satisfechos, menos importante eran la falacias políticas aunque hundieran al
país en el atraso, como tampoco importante eran los despertares con duras
resacas que había de paliar en el trabajo.
Así la vida se nos va de las manos, sin darnos
cuenta dejando huellas que nos acompañarán en esta travesía, hasta que se
borran por dejar de interesarle a otros; así es esto, finito e irrevocable. Hoy ya no está físicamente con nosotros Mario
Colonna mi amigo, el hermano querido de Beatriz madre querida de nuestra hija
Abril, pero su enorme figura rondará hasta el fin de nuestros días animando los
corazones de quienes lo quisimos, tarareando sones cubanos henchidos de sueños
y libertad.
Descansa en Paz amigo querido.
SOLIDARIDAD QUE
OBLIGA A DENUNCIAR COMO PRINCIPIO INALIENABLE
(Hubo un tiempo que la
perversidad política se adueñó de esta palabra tergiversando su sentido y
convirtiéndola en sinónimo de atracos y sinvergüenzadas)
La solidaridad es un valor humano imponderable, pues ser solidario
implica apoyo incondicional al otro, un principio que debería ser obligado para todos, y por supuesto eje
medular de un servidor público; sin ella se es lo que se quiere y se actúa
desde el pedestal del poder desestimándola, mostrando sin empacho la ralea de
su condición cultural, moral y ética.
La sombra de la maquinaria autoritaria sembrada por
los sistemas políticos del pasado ha sido insuperable para algunos servidores
públicos actuales y ese ejemplo lo vemos todavía repetirse, cierto que ya no
con la misma frecuencia, pero persiste tristemente en toda la nación.
Hoy fue mi amigo, mi paisano Níger Madrigal, poeta,
pintor e instructor en arte, oriundo de Cárdenas, Tabasco, el Estado de origen
del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, una entidad culturalmente
olvidada, sin que la figura de este transformador social se haya inmutado para
el cambio; otras preocupaciones mayores lo entretienen, se entiende y acepta
por el bien de la nación, pero no es permisible que la vieja cultura política
siga administrando al estado y las decisiones sean tomadas por quienes no
tienen una bendita idea de que se trata esa responsabilidad. Hoy fue este
artista reconocido y querido, señalado y vilipendiado por el dirigente cultural
de Villahermosa, un neófito, por lo que dicen en la materia, pero con el látigo
en la mano para fustigar al que le caiga mal. Ayer seguramente fuimos muchos
más invisibilizados por estos personajes y de seguir, las instituciones
comandadas por gerentes colocados por amistades o compromisos políticos hará
difícil que esa 4ta. Transformación que tanto enorgullece llegue a buen término.
Basta de estos usurpadores que abundan escudados en el
cambio; no más de ellos, denunciémoslos y exijamos su renuncia para bien de una
comunidad necesitada de cultura, ética y honestidad.
Roberto Rosique
Wednesday, July 20, 2022
A QUIÉN CARAJO LE INTERESA LO QUE HICIMOS
A QUIÉN CARAJO LE INTERESA LO QUE HICIMOS
-A propósito del auto-alabe tan común hoy en día-
(Develar nuestras nostalgias puede dar como respuesta
silencio, pena ajena o lástima)
“Lo que hiciste bien y para bien tendrá sentido para
otros y saldrá a relucir en cualquier momento, nadie podrá decir lo contrario y
aceptará (aunque sea en silencio) el reconocimiento”
Otra cualidad (o mediocridad) más de las (benditas)redes
sociales es vivir del pasado re-viviendo (valga el retruécano) momentos que
desde nuestra perspectiva fueron y son dignos de volver a recordarse; una
manera sutil o engreída de insistir en lo que fuimos y otros no vieron u
olvidaron; un recurso más para decir que estamos vivos y que no fuimos cualquier
cosa, que algo se hizo bien y merece recordarse. Una condición que podría entenderse
cuando la grandeza que se tuvo (si se tuvo) se acabó, cuando los alabes correspondían
a esos logros y eran o creímos bien merecidos; cuando suponíamos que al mundo
lo devoraríamos de un bocado porque sentimos que solo nuestros chicharrones
tronaban y en nuestro narcicismo -por si fuera poco- llegamos a sentirnos la última
cerveza del estadio.
Los seres humanos somos así, la nostalgia justifica
ausencias y se vuelve indispensable porque nos hace sentir necesitados; recordamos
con tristeza o alegría y eso alimenta los recorridos del presente y alienta a
imaginar un futuro en donde somos bien amados, incluso heroicos. Son actos personalísimos,
íntimos, de constricción que evita que el ego se subleve, indispensables me
parece; de ahí que no creo que haya nada malo por insistir en ello, siempre y cuando
-claro está- se contengan en la intimidad.
El asunto se trastoca cuando nos convertimos en vocero
de nuestros propios logros y eco de los mismos, y los divulgamos al mundo sin
modestia alguna, convencidos de estar haciendo lo correcto, aunque en el fondo
la espina moral te pide retracción, la lógica de la sensatez de muestre el equívoco
y la pena se oculte para no dar la cara; pese a que en el fondo de la conciencia
se está seguro que esto es presunción. Como sea, no interesa de qué lado del
cristal se esté mirando, es engreimiento no importa que por la anemia moral ni
siquiera nos demos por enterados.
Habrá momentos para que esos actos se reconozcan y te enaltezcan,
no siempre la vileza política, la obnubilación religiosa y la mala leche estarán
ocupando el estrellato de las redes sociales; habrá, eso es seguro, un espacio
para dedicarlo al recuerdo de tus buenos actos, no faltará quien los haga
relucir de nuevo, y aunque vimos que el mal puede durar cien años (L.E.A., enero
1922-julio 2022) así como no hay plazo que no se cumpla, el que siembra cosecha,
y aquí, no hay vuelta de hoja.
Roberto Rosique
Sunday, June 05, 2022
“La historia es memoria y como tal (casi)no olvida; no
obstante, un desliz no deja de ser desliz, y una barbaridad también”.
Cuando escribí este encabezado para reproducir
y replicar la nota publicada a las 20:38 horas del 30 de mayo del 2022 por Oscar
Roberto López Bonilla titulada “Un día histórico para la UABC”, respecto a la modificación
del lema universitario: Por la realización plena del hombre / modificado a /Por
la realización plena del ser.
Debí ser más explícito,
pues mis palabras llevaban la doble finalidad de recordar que un desliz no
deja de ser un desliz, lo que en palabras cristianas cuestionaban el
reductivo propósito del o los creadores del lema, seguramente nunca mal
intencionados; no obstante, leído hoy a la distancia con las exigencias justas que
se tienen por la equidad y cuestionando (he de suponer) lo absurdo del género, la
decisión tomada por autoridades, representantes administrativos y alumnos
modificándolo daba pie a encomios y disconformidades tal como podía leerse en la
nota explicita y argumentada de López Bonilla quien brindaba igualmente una opinión
personal, que como tal se respeta, pero que en mi encabezado buscaba también impugnarla
pues, asumo de nueva cuenta que, una barbaridad, tampoco deja de ser una
barbaridad.
Casi de inmediato se
hicieron presentes algunos lectores con respuestas encontradas, con
interpretaciones también muy particulares a mi breve comentario que solo me
dice lo variable que pueden ser estas (las palabras), más aún cuando puede
haber de por medio una doble intención; de ahí también que las interpretaciones
dependerán desde qué cristal se miren (lean) o se quieran mirar, de la preocupación
o justificación que las origina y justifican en posturas válidas, a las que, después
de todo, no hay nada que cuestionarles. Nada realmente de otro mundo.
Pese a todo lo que
dije (en 23 palabras), entendido o mal entendido, creo que abrió una excelente
oportunidad para el diálogo y no para remplazar lo viejo por lo nuevo en un
lema que decimos nos enorgullece de ser cimarrones sino para replantearnos la realidad
del camino que queremos construir en nuestra universidad, un recorrido que debe
sustentarse en realidades formativas, no para que el egresado sea únicamente rico
sino para que sea un individuo responsable, propositivo y crítico y nunca más el
eterno reproductor de un sistema que solo ha beneficiado a unos pocos y que
mantiene al país en vilo entre la corrupción y la pobreza.
Es una gran
oportunidad para que el Modelo Epistemológico Educativo que nos rige se revise a
cabalidad para ver donde fallamos y de ser necesario reconstruirlo por otro más
propositivo que sea verdaderamente el vehículo para formar individuos con
misiones más equitativas y justas, que podamos comprobarlo más allá de la
palabra escrita que solo dice y ofrece en tanto en la realidad social no se ejemplifica.
Es una excelente
oportunidad para revisarnos como docentes, para reconocer lo que nos conforma más
allá de las exigencias de un currículo, de un contenido educativo; para medir
autoridades si cumplen o no con el espíritu universitario, si todos dejamos de
mirarla como “mina de oro” y reconocer nuestra verdadera responsabilidad actuando
en los hechos.
Es una óptima oportunidad para esto y para muchas cosas más que no deben
ser distraídas con algo que la lógica universitaria supone entender
perfectamente que es la equidad, la inclusión y el respeto.
Saturday, April 30, 2022
LA OBLIGACION DE MANTENER VIVA LA MEMORIA. (A PROPOSITO DE LA CHARLA SOBRE LA OBRA DE BLANCARTE)
Gracias a los administradores del departamento de Extensión Universitaria campus Tecate de la Universidad Autónoma de Baja California por invitarme el martes pasado 26 de abril a comentar la obra de uno de los artistas plásticos más queridos del medio, autor prolífico de una obra significativa que hoy, bien se puede ver como un pilar de la cultura bajacaliforniana.
En un auditorio inmenso (Teatro Universitario de Tecate),
un público escaso, afable (familiares, amigos, exalumnos, uno que otro artista
y un maestro de la FAUABC) cercanos y seguramente agradecidos por todo lo que Álvaro
Blancarte prodigó, el pintor, promotor, maestro y fundador de la Escuela de Artes
hoy ya Facultad, fallecido apenas medio año atrás. Un programa que inicia con
retraso por las dificultades del tránsito que tuvimos para llegar a la hora
convenida que fue motivo, seguramente, de que algunos se hayan tenido que retirar
del evento; el que después de este incidente transcurrió sin otro contratiempo.
Una charla que propició algunos comentarios y preguntas del público, así como
una intervención oportuna y sensible por parte de los familiares del
homenajeado.
Una experiencia que imaginé más concurrida por
tratarse de un homenaje a una persona leal a la comunidad, imprescindible en la
promotoría del arte regional, un artista sinigual y un profesor de valor
inestimable; no obstante, fue como un Déjà
vu reiterativo cuando
de reconocer se trata. Sin ser adivino comencé a ver cumplirse una consigna que
suelen ser pan de cada día: el olvido, en este caso de una comunidad cultural atareada
por alcanzar su protagonismo, a la que el pasado deja de serle relevante y no
hay, parece ser, razón para reconocer lo que nos dieron, como tampoco agradecer
lo que otros hicieron para cimentar el terreno que hoy transitamos.
Esta respuesta tibia ante la pérdida del que se fue
primero la hemos vivido sin preocupación y enorme desinterés repetidamente: Benjamin
Serrano, Felipe Almada, Cesar Borja, Daniela Gallois, Ernesto Muñoz Acosta, Epitacio
Sosa, Manuel Aguilar, Salvador Magaña, Juan Badia, Nina Moreno, Manuel Varrona
y un listado más amplio que el no nombrarlos no los hace menos importantes. Tal
vez no sea una obligación reconocer al otro o dejarle esta tarea al Estado o a
la institución cultural, tal vez; sin embargo, reconocer engrandece y es un
acto mínimo que nos ayuda a caminar con dignidad.
Con todo, puedo pensar que el caso de Álvaro Blancarte
hace la diferencia por que ha sido un autor reconocido por varias (sino que
todas) las instituciones locales, regionales y nacionales en diferentes
momentos antes y después de su partida; ha dejado una presencia perenne en su producción
mural, escultórica y las monografías que dan cuenta de su vida y obra; así como
una familia que se ha empeñado en mantener vigente su presencia y seguro no desfallecerá
de hacerlo por largo, largo tiempo.
Y es, quizá por ello, del artista que menos tendríamos
que preocuparnos por olvidarlo y aun cuando la respuesta fue escueta al evento
antes mencionado, esto dio pie a estas notas, convirtiéndolo -así lo quiero
justificar- en el memorándum de aquellos que hoy apenas recordamos y que nos exige
a despabilar esa memoria como acto justo por el reconocimiento de contribuir a
ser hoy lo que culturalmente somos. Esos que desempedraron el camino enseñando
y dejando una obra que debe revisarse a cabalidad, que debe exponerse y publicarse,
de la que seguramente nos sorprenderá lo tanto que se refleja en las nuestras y
las pautas que, sin darnos cuenta, brindaron y brindan enorgulleciéndonos por
lo que hicieron, para que lo hagan también otros, quienes nunca han tenido una
referencia de ellos.
Un compromiso pendiente que se extiende a todos los
campos culturales construidos con el esfuerzo de los que se fueron y el de los
que aun se empeñan en hacerlo, que no puede dejarse en el olvido y que habrá que
tenerlos presente cada vez que inauguremos una velada cultural, cada que escuchemos
una melodía, presenciemos un drama escénico, un ejercicio dancístico, una
lectura poética, cualquier acto creativo porque son ellos la consecuencia de lo
que nos jactamos ser.
Roberto Rosique
Friday, October 08, 2021
A PROPOSITO DE LA OFENSA
La OFENSA en la Segunda década del SIGLO XXI y
el recuerdo inminente del MEDIEVO.
La inconformidad ocasionada por esta excelente
imagen, ofensiva para los católicos recalcitrantes, defendida por quienes
entienden las cosas a su manera, insultante para fanáticos irrestrictos,
horrenda para las miradas puritanas, sórdida para las voces moralinas, mezquina
para el pensamiento puro que sólo maldice a espaldas del señor; no es más que una
expresión creativa que tiene la particularidad de mostrar, en una parodia, la otra
cara de la moneda que ha sido oculta y negada bajo la pena capital de ser
reflejo demoniaco, de ser aberración de la naturaleza, reconocer que estos
personajes no son hijos de dios sino del diablo; un rechazo, tristemente
motivado por el mal entendimiento del valor cristiano.
Un rechazo de algunos creyentes que conocen a
media y mal interpretan su propia religión, que siguen dándose golpes de pecho
cuando con la otra mano con el mazo golpean al que no piensa como ellos, atacan
a los que no son como ellos (aun cuando algunos siguen ocultos en su closet místico).
Culpan, sancionan a aquel que vive la vida de manera diferente, que asume el
sexo con libertad, que asume el género por convicción no por imposición, que aprendió
también a exigir sus derechos elementales como ser humano, que trabajan, que
paga impuestos, que sufren y son felices como cualquier cristiano o mahometano.
La fotografía no es una ofensa, es otra cara de
la realidad de este mundo diverso que tiene todo el derecho a expresarse como
le venga en gana, que evidencia la doble cara moral de una sociedad (y una religión)
que dizque defiende a las mujeres y se opone al machismo, en tanto el incremento
de feminicidios nos dice lo contrario; que acepta a los homosexuales y a
espaldas los repudia; que se opone a la pederastia y esta se replica en las
filas de sus lideres; que ven y cuestionan la paja del ojo ajeno y niega la
viga que oculta lo que no les conviene.
Aun cuando los tiempos han cambiado, el progreso
tecnológico es inobjetable, los avances de la ciencia son incuestionables,
incluso, ha desmitificado tantas ocurrencias religiosas y que hoy se aceptan
sin chistar, pero para los acusadores religiosos, los poseedores de la verdad
absoluta en su reducido mundo de pecado y bendiciones, los ofendidos por estas imágenes
parece detenido el tiempo en el medievo, y eso no sería un problema, sin embargo,
lo es cuando desde las esas caducas reglas establecidas a conveniencia por unos
pocos, se siguen juzgando hechos que ya no tienen que ver con el pasado obtuso
en donde se establecieron, normas que no se pueden sostener por injustas, inapropiadas,
prejuiciosas y nocivas.
Los Derechos Humanos son derechos universales no
divinos, son derechos éticos, morales y de justicia, frutos de las reflexiones
del ser humano que persiguen equidad en esta desproporcionada sociedad donde
abundan pobres y miserables en tanto un puñado de ricos hacen sus reglas para
sostenerse en el poder, a veces en el silencio absoluto o anuencia de jerarcas
religiosos y esta fotografía que ha ofendido a conciencias lábiles es una expresión
de la libertad que el individuo usa para manifestarse.
Preocupémonos por otras realidades más difíciles
y cruentas, alcemos la voz para erradicar la corrupción, la violencia de género,
para mejorar la educación, causante, por cierto, de estas desavenencias pues un
pueblo culto o educado daría por sentado que esta fotografía es una parodia que
contribuye a aprender a mirarnos en la diferencia que es tan necesaria para
fomentar la empatía.
Todos somos hijos de Dios claman las
religiones, y si es de esa manera estos personajes de la fotografía también lo
son; mirémoslos desde esa óptica y seguramente en vez de sentirnos ofendidos nos
identificaremos con ellos y exigiremos a la par, sacarlos de la marginación.
Saturday, August 14, 2021
UNA PENOSA NOTA CURSI QUE BUSCA SUBSANAR ESTUPIDECES
UNA PENOSA
NOTA CURSI QUE BUSCA SUBSANAR ESTUPIDECES
De la ambición
desmedida de empresarios sin escrúpulos a la estupidez de autoridades ineptas y
corruptas que por dinero también venden el alma al diablo y llevan al pueblo al
degolladero viral; una nota para el Gobernador de nuestro estado, incompetente,
necio y desalmado: Jaime Bonilla.
Haber autorizado un festival de la magnitud del
que se está desarrollando en Playas de Rosarito únicamente cabe en la mente
siniestra de sinvergüenzas que desestiman todo por ansias del dinero, la Secretaría
de Turismo en primera instancia que no mueve un dedo sin la autorización del
gobernador, la mala leche de empresarios, hoteleros, restauranteros
rosaritenses sinvergüenzas que no les importa más que seguir amasando fortuna a
costa de trabajadores mal asalariados que deben atender al turismo ramplón que
nos visita, del importamadrismo de ciudadanos norteamericanos y paisanos ignorantes
e irresponsables que prefieren una o dos noches de farra y desenfreno que contaminarse
por COVID y contagiar a otros; individuos imprudentes y estúpidos que anteponen
sus desmadres a la salud de un pueblo jodido y conformista que no levanta la
mano para reclamar por su salud pero sí oponerse al regreso de clases
presenciales.
Es inevitable preguntarse por la cordura, ¿dónde
quedó? si alguna vez se tuvo, la irreflexión de estos pendejos (los que
acudieron al festival, los que otorgaron el permiso, los empresarios, los
dueños de bares, licorerías, restaurantes) perpetuará por un tiempo indefinido
las posibilidades de recuperarnos de esta viremia fatal, del desastre económico
que nos ha ocasionado y de todos los desmadres que han llevado a cambiar nuestros
hábitos, que ha incidido en nuestra relaciones y en la felicidad (aunque suene
cursi), y que seguirá arrebatando vidas, tristemente y mayoritariamente la de
los más desprotegidos.
No hay cordura, la insensatez por sobre todas
las cosas predomina importándoles un carajo que le suceda al pueblo. Exijamos
una sanción penal a estos irresponsables, digan lo que tengan que decir, pero háganlo,
no callen porque esa ha sido la razón de estas intransigencias.
Despertemos, actuemos de verdad para que estas
barbaridades no se repitan. Sin fatalidad, aunque parezca broma, la tragedia
que hoy vive Haití no se comparará con la que viviremos por estos insensatos.
Friday, July 23, 2021
VOTAR O NO VOTAR: RECINOCER AL CORRUPTO ES LA CONSIGNA
VOTAR O NO
VOTAR: RECONOCER AL CORRUPTO ES LA CONSIGNA
Hoy es un día
soleado, con ventisca, pero caluroso en Tijuana, las redes sociales activas a
todo lo que dan, saludan, felicitan, denostan, agradecen, cuestiona, hasta
bendicen, algunos con entera convicción, otros porque no hay más que hacer y
otros más, con insidia gesticulan verdades a medias que surten efecto en mentes
lábiles y cumplen intenciones; ese es el poder de estos medios de comunicación pero
que esta en nosotros decidir de la mano de quien transitar.
La consulta
ciudadana es un acto democrático y el voto es un derecho inalienable, ambas
acciones, que son una, no se ejercen como acto de fe, ni constricción moral
sino como compromiso cívico.
Tan mal
estuvo el pasado con los gobiernos corruptos, que lo perverso no fue el saqueo
o los asesinatos cometidos sino el hecho de enseñarnos a creer que es un acto
normal y convencernos que no hay nada mal en ello; aprendimos a vivir en la zozobra
de la inseguridad y la violencia y hoy consideramos inocentemente daños
colaterales.
Nos pusieron
el ejemplo que mentir es una condición natural y mas importante que actuar con
la verdad; acatamos sus desastres económicos, sus inmoralidades políticas y sus
fraudes electorales como realidades que aun siendo fango no nos conmueven y las
dejamos en el olvido con la cabeza gacha, en cuclillas y silenciosos.
Aprendimos a deleitarnos
con frases funestas como “Nadie rechaza un cañonazo de 50,000 pesos”, “Vivir
fuera del presupuesto es vivir en el error”, “El que no tranza no avanza”,
“Es preferible que lloren en tu casa a que lo hagan en la mía”, “En México
somos chingones”, “Viva México cabrones” y tantas lamentables
expresiones más de las que solo asoma el cinismo, y lo irónico de todo ello es
que repetirlas parece funcionar como catarsis.
Olvidamos y difamamos
con entera facilidad, juzgamos desde lógicas absurdas, condenamos con
argumentos insostenibles; refrendamos como verdad una mentira que de tanto repetirla
la convertimos en cierta y actuamos negligentemente porque así se actuó en el
pasado y nos reconfortamos porque sobrevivimos. ¡Si que es ironía!
Hoy celebramos
triunfos banales de deportistas que ganan más que un maestro, que son
vitoreados como héroes en los medios masivos de comunicación para ocultar otras
verdades necesarias de ventilar y coreamos esos triunfos que no son más que su
responsabilidad pues se formaron y entrenaron para ello y se les pagó para ello;
celebraciones que apenas se hicieron a todo aquel que expuso y expone su vida
contra la pandemia pese al desdén social y a la inconsciencia de no hacer nada
para evitar su propagación.
Ejercer tu
derecho al voto es un acto cívico no patriotero como algunos quieren hacérnoslo
creer hablando de que es un gasto inútil, una perdida de tiempo porque no pasará
nada, divulgando tristemente sus verdades a medias, descalificando todo lo que
ayude a exigir veracidad y a castigar culpables.
Aprendimos a
olvidar no como acto conciliatorio sino como consigna de aquellos que nos
hicieron vivir un pasado infausto y no quieren ser juzgados; por ello la consulta
ciudadana tiene sentido y votar para juzgar a los corruptos son acciones
civiles, indispensables si es que no queremos repetir los mis errores del pasado,
es un acto de valentía porque buscamos validar un derecho que debe invitar a diputados y senadores a proponer leyes anticorrupción,
anti impunidad, a sancionar con el peso de toda la ley a quien incurra en
violaciones;
Ejerzamos nuestros
derechos como bien nos venga en gana y dejemos que otros lo ejerzan sin
entrometernos en sus decisiones, pero no desaprovechemos la oportunidad de
actuar con etica y justicia.
Monday, September 28, 2020
DUELEN LAS AUSENCIAS
Siempre duelen, más cuando es la de alguien que vivió desligado de las socarronerías, de los golpes bajos, de las declaraciones ampulosas, de las sinvergüenzadas, que es común en este medio, a veces arrogante, del mundillo cultural, pletórico de actores y dirigentes oportunistas que están donde están por quien sabe que razones de la vida menos por creativos.
José Díaz fue de una estirpe poco común, de aquella que transitó comprometido con su quehacer creativo ajeno al que dirán y a los halagos sin medida. Muchos de nosotros caminamos cercanos a él, lo vimos trabajar con mesura lo plástico, enamorarse de la gráfica, y en la serigrafía explosionar en el color y entregarse si más al oficio[r1] .
Será el gran maestro que promoverá, no sin obstáculos, los primeros encuentros de la monotipia derivada de este género. El ejercicio valioso del Taller de Monotipia es un ejemplo digno de recordar, engendrado en el Festival de la Raza, reunirá generaciones de chicanos y tijuanos dando cuenta de las cualidades de esta manera noble de encarar forma y color, ofreciendo oportunidad a emergentes que jamás habían explorado el género y queda de ello, una memoria invaluable de estos primeros escarceos con una técnica sustancial. Siembra la semilla para los primeros talleres formales de Tijuana y se aleja, sin que le interese el ruido del reconocimiento.
Cimienta en nuestra Facultad de artes de la UABC el primer taller de serigrafía donde orienta a un número importante de jóvenes que hoy replican su enseñanza pero además transitan con firmeza sus propios rumbos. Queda de esa experiencia un hecho de indiscutible valor de nuestra institución, el haberle reconocido todo lo aportado durante su estancia con nosotros; en un acto singular de aprecio franco, entre alumnos y maestros que acuden por convicción, estima y reconocimiento, a manera de despedida, poco antes de su tránsito definitivo hacia aquellos linderos de su infancia.
Jamás olvidó a Tijuana ni a sus amigos, tuve el privilegio de mantener por mucho tiempo ese enlace, (como seguramente muchos más). Siempre hubo un comentario puntual a las barbaridades que escribía en mis muros; siempre recordando y reconociendo lo que otros hacían e hicieron, siempre otros y el después (si acaso). Leía los escritos que me enviaba, las anécdotas de infancia, sus cuentos cortos, pues buscaba conocer mi opinión de esas vivencias íntimas; siempre agradecí su confianza pues no era nadie para corregir lo ya bien hecho, y ello, cimentó sinceramente mi afecto hacia el hombre amable y justo que ya luchaba con esfuerzo por caminar ante la respuesta limitada de un aliento también insuficiente para sostenerlo.
Ya no estará más entre nosotros, José Díaz, dejó una familia sólida en principios que seguramente continuarán su legado creativo (Sebastián lo está haciendo) y sabrán replicar esa humildad portentosa que lo caracterizó.
Siempre extrañaremos a Pepe Díaz por su franqueza y respeto, por todo lo que dio a cambio de nada; por su grandeza.
Hasta pronto amigo querido
Roberto Rosique





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