Friday, August 12, 2022

HASTA PRONTO QUERIDA MARTA


HASTA PRONTO QUERIDA MARTA
Los golpes que da la vida no siempre vienen solos, los vemos tristemente acompañados de otras penurias, en uno de los momentos más ríspidos de inseguridad social en nuestro estado, copados de violencia desmedida por venganzas del mafias del crimen organizado nos deja Marta Palau, esa enorme creadora bajacaliforniana nacida en Albesa, Lérida, España en 1934 Premio Nacional de las Artes y reconocida internacionalmente por su obra sin precedentes y sus aportaciones invaluables en la promotoría del arte regional.
En un homenaje realizado en el Centro Cultural Tijuana un par de años atrás escribí unos párrafos para recordar la valía de esta fundamental artista internacional; lo transcribo abajo en su memoria y en agradecimiento por todo lo que nos dio y aun no sabemos con sinceridad como compensarlo.

Marta Palau

(Un contrafuerte inestimable en las artes)

Por Roberto Rosique

          La historia la conforman las personas y sus actos, la del arte bajacaliforniano, en su caso, forjada particularmente con el accionar de sus artistas será registrada de manera parcial por sus narradores. Estos ponen nombre a los hechos y a sus actores y la lista donde todos participan se hace interminable; sin embargo, habrán representantes cuyos recuerdos perduren más que otros y el inventario dilatado inicial, se irá reduciendo en la medida del compromiso que el artista asumió en su producción y con su comunidad; de ahí que trasciendan en el tiempo aquellos que con su entereza recorrieron o aún recorren el camino con firmeza y responsabilidad y son, a fin de cuenta, quienes fortalecen y hacen memorable la historia.

Que para el caso lo ejemplificaría con la figura solidaria de la artista Marta Palau, (Albesa, Lérida, España,1934), quien desde 1940, vive en México y gran parte de ese tiempo en Tijuana, su ciudad, como ella siempre lo enfatiza. Con una formación artística consistente[1], una vocación irrefutable y una producción sin precedentes, lo que la convierten en la protagonista de una carrera célebre colmada de merecidos reconocimientos nacionales e internacionales; que rubrican su carrera con el máximo galardón que se le otorga en México a un creador: el Premio Nacional de las Artes, 2010[2].

Un reconocimiento que, si bien en su momento pasó desapercibido por las autoridades educativas, culturales y el gobierno local, sin que se le dedicara, por lo menos, una nota periodística; hoy aprovecho la ocasión (me atrevo a decir que a nombre de la comunidad artística) para resarcir esa torpeza y reconocer la importancia para la colectividad regional (y nacional, por supuesto) de tal logro. Un premio valioso que (como la cereza en el pastel) corona al modesto esfuerzo de la comunidad creativa, contribuye a reafirmar nuestro estatus cultural y a recordar que hace mucho quedó atrás aquel señalamiento sectario vasconcelista de ser paramos sin cultura.

La versatilidad de su actividad artística le ha permitido transitar por la pintura, la gráfica, la cerámica, la escultura, el tapiz, la ambientación, la instalación, se ha detenido en cada uno de esos momentos, en donde después de analizar su contexto, replantear el sustrato de estos recursos expresivos, expande sus posibilidades y deja huellas del reconocimiento a la dignidad de nuestros ancestros, así como manifiesta la inconformidad por nuestra irresponsabilidad para con ellos.

Siempre mantuvo la mirada creativa a la altura de cualquiera, no declinó ante las imposiciones hegemónicas del arte, utilizó de ese universo lo que consideró pertinente resignificándolo hasta encontrarles su propio sentido.

Así, mientras Eva Hesse, a mediado de los sesenta producía en las antípodas de la forma y en la libertad o excentricidad de los materiales y Robert Morris, una década después se regodeaba con sus fieltros dismórficos; Marta Palau, también por esas fechas, redimensionaba el tapiz excluyéndolo de la función de abrigar muros o terminar convertidos en objetos suntuosos de decoración, con sus piezas disformes lo expandía hasta el ámbito de la escultura; situándose también en el vértice de los cambios que iniciaban la ruta hacia la desobjetualización del arte.

Igual podría decirse, que mientas los povera italianos trabajaron en contacto directo con materiales carentes de significación cultural, y ello suponía una importante reflexión estética sobre las relaciones entre el material, la obra y su proceso, al igual que un rechazo hacia la creciente mecanización del mundo; Marta Palau, ha empleado también materiales pobres,[3] pero más que las posibilidades estéticas y discursivas que le proveen, ha sido su esencia enormemente rica como componentes de la naturaleza cultural que representan, y que a diferencia de los artistas mediterráneos, les restituía su trascendencia cultural, y sin recriminar la industrialización del orbe, reconformaba el universo de las ancestrales culturas indias americanas, al tiempo que ha visibilizado su abandono. Así, devolviéndoles sus valores atávicos, recrea sus universos y temporiza una nueva cosmogonía que ensambla perfectamente en los avatares contemporáneos.

Es difícil ignorar el pasado rupestre del nativo californiano en las creaciones polifónicas de Marta Palau, hay en ellas un esfuerzo por recuperar la memoria de un tiempo transitado, pero también ─y ahí su grandeza─, como dice Angélica Abelleyra (2001)[4] por recuperarlas del olvido.

Vivir en una de las zonas más complejas del mundo, estigmatizada por la violencia tantas veces volcada sobre estos desplazamientos humanos, que anhelan dejar atrás la pobreza atávica y se aventuran hacia un país idílico cargando a cuestas únicamente la esperanza; vuelve inadmisible la indiferencia hacia estos actos. Los trabajos de Marta Palau, sopesan las intransigencias de una sociedad indolente hacia las trasgresiones del migrante, a la vez que universaliza lo local y da voces a todo aquel que padece estas circunstancias.

En ese sentido, no es posible también ignorar el muro que como una gran cicatriz se extiende a lo largo de la frontera del Norte mexicano, Marta Palau refrenda su compromiso social con las preocupaciones de vivir frente a un muro ignominioso[5], icono lamentable de las magnas desigualdades del Primer y Tercer Mundo, aludiendo esta realidad en su obra.

Generadora de proyectos de trascendencias internacionales como Salón Michoacano Internacional del Textil en Miniatura en 1985, el Salón Internacional de Estandartes en 1996, ahora transformado en Bienal Internacional; la muestra Cinco Continentes y Una Ciudad en 1998 que, junto a las numerosas conferencias y talleres impartidos, la convierten en una promotora cultural valiosa y difícil de sustituir.

Marta Palau ha sido, es y será, una creadora indispensable para Baja California, no sólo por su generosidad en la promotoría y la gestión cultural al develar la región y al situar a sus autores en el panorama cultural latinoamericano; por haber sido un referente sólido que aun incentiva a las nuevas generaciones a salirse de los cartabones instituidos en el arte, y por su producción excepcional, que ha mostrado al mundo esa otra cara oculta (pasado y presente) de esta frontera singular.

La deuda imperecedera que el arte y sus autores de esta frontera tenemos con la artista, resulta tremendamente difícil de saldar; sin embargo, trataremos de subsanarla, honrando tu compromiso colaborativo, emulando el espíritu de tu transitar creativo, buscando ser artistas más responsables con nuestra realidad incierta y, ante todo, ser más solidarios y mejores individuos.

 



[1] (1955-1965) La Esmeralda-INBA México, D.F. San Diego State University, San Diego, CA. Taller grabado con Guillermo Silva Santamaría en La Ciudadela, Taller Grau Garriga, Barcelona, España.

[2]  Única (hasta la fecha) artista

bajacaliforniana que obtiene tal reconocimiento, que como triste corolario paso desapercibido en nuestra localidad y sin que ninguna autoridad o institución cultural dedicara una nota periodística de la importancia de tal distinción.

[3] Fibras

vegetales de índole diversas, palos, hojas secas y caparazones, tierras y barro, listones y estambres de colores, entre otros más.

[4]  Inmersa en la

tierra y los mitos, Palau no podía desligarse de las etnias que todavía pueblan Baja California, […] En los parajes del norte conoce a los Cochimís, a los Cucapá, a los Kiliwas, a los Pai-pai y a los Kumiai. De algunos ha retomado la forma de sus manos para vestir un mural, de otros su sapiencia para tejer la palmilla o moldear el barro, de unos más graba sus canciones en lengua original o conoce sus oficios de caza y recolección más no de cultivo de la tierra porque para ellos ésta es sagrada y no debe ser horadada. (Angélica Abelleyra, 2001).

[5] Los que

quedan-muro transitable. Museo de las Californias, Cecut, Tijuana, B. C., México, 2001; Doble muro, Instalación, Sala Arte Público Siqueiros, SAPS -El Cubo, Ciudad de México, 2006; Front-era, Colección Museum of Contemporary Art San Diego, MCASD, La Jolla, Ca., 2004.

 


 

Saturday, August 06, 2022


EL MEXICO DE AYER QUE AUN ADEREZA AL MEXICO DE HOY

Apropósito de unas palabras que crucé con Isaac Artenstein

(las replico edulcoradas con otros matices)

Las percepciones de un México real (no folclorizado) en su riqueza nativa tanto la de Manuel Álvarez Bravo como la de Juan Rulfo las unen muchas similitudes, los dos desde la imagen la capturan con entera claridad; Rulfo -además- las describe, desde su imaginario con precisión quirúrgica en sus textos; ambos reflejan a ese México posrevolucionario que guardaba fuertes reminiscencias del porfiriato y asomaba luces de la modernidad urgida de nacionalismo, un sector citadino anhelando a Francia y otro rural marginado y empobrecido, y que a diferencia del “cine de oro” de esa época que abordó estos temas, solían (con frecuencia) mostrárnoslos desbordados de pasiones, miedos y traiciones con personajes disfrazados de mariachis y grandes sobreros, cabalgando con pistolas al cincho, gritando alcoholizados y con orgullo su machismo, y la contraparte sumisa, abnegada siempre acicalada para gustar al señor, acompañada de una servidumbre incondicional y un peón subsumido en la miseria pero dignos y conformes con lo que Dios les daba y el patrón bondadoso o miserable proveía.

Imágenes que mostraron al mundo un México folclorizado, pobre, dividido y hundido en el conformismo, y si bien no todo era cierto, sí fue posible que ese estigma visual perdurara hasta nuestros días, a los que por supuesto se han agregado otros más perversos no por ello menos reales.

En estos avatares se fue conformando nuestra idiosincrasia, la que nos identifica hoy y nos enorgullece como mexicanos, que sigue ahí, atada a viejas costumbres insuperadas por el progreso “relativo”, el Internet y sus redes sociales; esos hábitos añejos que calaron hondo y hoy siguen siendo parte de nuestro tuétano, de nuestra mirada conforme; pese a ello, hay quienes creen todavía en la necesidad de sacarnos esa espina y superar nuestra posición obediente la que como norma llevamos atada a nuestro actuar; un canon invisible, cómodo, que remarca nuestra condición de Otro, que hace que, “sin darnos cuenta”, siempre respondamos con la cabeza inclinada o la mirada al cielo: “a sus órdenes”, “gracias a Dios”, “Dios nos ampare”, “sí señor”, “Adiós”, “como Usted ordene”, entre un largo listado más de urbanizadas respuestas de acatamiento.

Hay, aunque muchos no quisiéramos aceptarlo, todavía un largo trecho por recorrer para encontrar la verdadera esencia de lo que somos y queremos.

Roberto Rosique


 

Tuesday, August 02, 2022

LO MEJOR DE LA VIDA ES HABERLA VIVIDO


                                     LO MEJOR DE LA VIDA ES HABERLA VIVIDO

Para mi querida Bella

Una frase simple, incluso tediosa pero justa no importa de qué lado de la ventana la estes escuchando.

Apenas ayer por la tarde-noche oía desde mi laptop, sin saber por qué a Carlos Puebla, a Noel Nicola, a Compay Segundo a Omara Portuondo y rememoraba mi vida ochentera en el DF, en donde la felicidad no se escatimaba jamás y no podía evitar la imagen nítida de la avenida Álvaro Obregón, frondosa, tranquila. Me hizo sentir bien, con ganas de volver a recorrerla.

La vida es tan fugaz que apenas nos percatamos que fuimos jóvenes y que aspirábamos engullir el mundo de una mordida. Con Mario Colonna, mi amigo y hermano querido de Beatriz la madre querida de nuestra hija Abril, compartimos juntos, en un hermoso departamento de la esquina de Mérida y Yucatán en la colonia Roma de la CDMX, muchos momentos difíciles, pero más, muchos más de alegría y serenidad nacidos de la concordia de gustos y pensamientos, hasta que la vida redireccionó nuestros destinos, Beatriz y yo nos embarcamos, sin saberlo en el último viaje que haría el vagón-dormitorio del tren que salía del DF a Mexicali, para instalarnos en Tijuana dispuestos a comernos lo que restaba de ese mundo que habíamos imaginado en la juventud y Mario, partía hacia su tierra natal, Acayucan, a reconstruir su vida y a desmitificar la figura Colonna en aras del reconocimiento de su enorme valía (y lo logró), y dejamos de vernos por las distancias y las separaciones injustas que uno propicia en la vida; pero Mario (Mariano como solía decirle) seguía ahí para mí en su fortaleza como ser humano; hasta que el tiempo atranca todo, detiene las manecillas de la vida y despiertas pensando en ese ayer interminable, en esos momentos colmados de sueños de libertad, acompañados inexorablemente de lecturas de izquierda, trova cubana, cervezas, cigarros y todo pensamiento antiyanqui en donde solo el jazz era perdonable.

Fueron desvelos gratos, salpicados de un sinfín de anécdotas enormes, fumando habanos que Fidel Castro enviaba de regalo a don Mario, el patriarca mayor y que Mariano conservaba para bien de los sueños de izquierda, esos sueños que se exacerbaban en el ánimo de la emancipación y que de vez en vez, en un arranque emotivo por los humos del alcohol, solía sacar el viejo directorio del patriarca para marcarle a la Habana al Comandante Supremo y saludarlo, y aunque siempre contestaron gentilmente jamás lo comunicaron con el revolucionario; sin embargo, el acto era más que suficiente para sentirse satisfechos, menos importante eran la falacias políticas aunque hundieran al país en el atraso, como tampoco importante eran los despertares con duras resacas que había de paliar en el trabajo.

Así la vida se nos va de las manos, sin darnos cuenta dejando huellas que nos acompañarán en esta travesía, hasta que se borran por dejar de interesarle a otros; así es esto, finito e irrevocable.  Hoy ya no está físicamente con nosotros Mario Colonna mi amigo, el hermano querido de Beatriz madre querida de nuestra hija Abril, pero su enorme figura rondará hasta el fin de nuestros días animando los corazones de quienes lo quisimos, tarareando sones cubanos henchidos de sueños y libertad.

Descansa en Paz amigo querido.

 


 

 



El guardián de la noche de Níger Madrigal

SOLIDARIDAD QUE OBLIGA A DENUNCIAR COMO PRINCIPIO INALIENABLE

 

(Hubo un tiempo que la perversidad política se adueñó de esta palabra tergiversando su sentido y convirtiéndola en sinónimo de atracos y sinvergüenzadas)

 

La solidaridad es un valor humano imponderable, pues ser solidario implica apoyo incondicional al otro, un principio que debería ser obligado para todos, y por supuesto eje medular de un servidor público; sin ella se es lo que se quiere y se actúa desde el pedestal del poder desestimándola, mostrando sin empacho la ralea de su condición cultural, moral y ética.

La sombra de la maquinaria autoritaria sembrada por los sistemas políticos del pasado ha sido insuperable para algunos servidores públicos actuales y ese ejemplo lo vemos todavía repetirse, cierto que ya no con la misma frecuencia, pero persiste tristemente en toda la nación.

Hoy fue mi amigo, mi paisano Níger Madrigal, poeta, pintor e instructor en arte, oriundo de Cárdenas, Tabasco, el Estado de origen del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, una entidad culturalmente olvidada, sin que la figura de este transformador social se haya inmutado para el cambio; otras preocupaciones mayores lo entretienen, se entiende y acepta por el bien de la nación, pero no es permisible que la vieja cultura política siga administrando al estado y las decisiones sean tomadas por quienes no tienen una bendita idea de que se trata esa responsabilidad. Hoy fue este artista reconocido y querido, señalado y vilipendiado por el dirigente cultural de Villahermosa, un neófito, por lo que dicen en la materia, pero con el látigo en la mano para fustigar al que le caiga mal. Ayer seguramente fuimos muchos más invisibilizados por estos personajes y de seguir, las instituciones comandadas por gerentes colocados por amistades o compromisos políticos hará difícil que esa 4ta. Transformación que tanto enorgullece llegue a buen término.

Basta de estos usurpadores que abundan escudados en el cambio; no más de ellos, denunciémoslos y exijamos su renuncia para bien de una comunidad necesitada de cultura, ética y honestidad.

 

Roberto Rosique

 



Wednesday, July 20, 2022

A QUIÉN CARAJO LE INTERESA LO QUE HICIMOS


A QUIÉN CARAJO LE INTERESA LO QUE HICIMOS

-A propósito del auto-alabe tan común hoy en día-

(Develar nuestras nostalgias puede dar como respuesta silencio, pena ajena o lástima)

“Lo que hiciste bien y para bien tendrá sentido para otros y saldrá a relucir en cualquier momento, nadie podrá decir lo contrario y aceptará (aunque sea en silencio) el reconocimiento”

Otra cualidad (o mediocridad) más de las (benditas)redes sociales es vivir del pasado re-viviendo (valga el retruécano) momentos que desde nuestra perspectiva fueron y son dignos de volver a recordarse; una manera sutil o engreída de insistir en lo que fuimos y otros no vieron u olvidaron; un recurso más para decir que estamos vivos y que no fuimos cualquier cosa, que algo se hizo bien y merece recordarse. Una condición que podría entenderse cuando la grandeza que se tuvo (si se tuvo) se acabó, cuando los alabes correspondían a esos logros y eran o creímos bien merecidos; cuando suponíamos que al mundo lo devoraríamos de un bocado porque sentimos que solo nuestros chicharrones tronaban y en nuestro narcicismo -por si fuera poco- llegamos a sentirnos la última cerveza del estadio.

Los seres humanos somos así, la nostalgia justifica ausencias y se vuelve indispensable porque nos hace sentir necesitados; recordamos con tristeza o alegría y eso alimenta los recorridos del presente y alienta a imaginar un futuro en donde somos bien amados, incluso heroicos. Son actos personalísimos, íntimos, de constricción que evita que el ego se subleve, indispensables me parece; de ahí que no creo que haya nada malo por insistir en ello, siempre y cuando -claro está- se contengan en la intimidad.

El asunto se trastoca cuando nos convertimos en vocero de nuestros propios logros y eco de los mismos, y los divulgamos al mundo sin modestia alguna, convencidos de estar haciendo lo correcto, aunque en el fondo la espina moral te pide retracción, la lógica de la sensatez de muestre el equívoco y la pena se oculte para no dar la cara; pese a que en el fondo de la conciencia se está seguro que esto es presunción. Como sea, no interesa de qué lado del cristal se esté mirando, es engreimiento no importa que por la anemia moral ni siquiera nos demos por enterados.

Habrá momentos para que esos actos se reconozcan y te enaltezcan, no siempre la vileza política, la obnubilación religiosa y la mala leche estarán ocupando el estrellato de las redes sociales; habrá, eso es seguro, un espacio para dedicarlo al recuerdo de tus buenos actos, no faltará quien los haga relucir de nuevo, y aunque vimos que el mal puede durar cien años (L.E.A., enero 1922-julio 2022) así como no hay plazo que no se cumpla, el que siembra cosecha, y aquí, no hay vuelta de hoja.

Roberto Rosique

 

 

Sunday, June 05, 2022

“La historia es memoria y como tal (casi)no olvida; no obstante, un desliz no deja de ser desliz, y una barbaridad también”.

Cuando escribí este encabezado para reproducir y replicar la nota publicada a las 20:38 horas del 30 de mayo del 2022 por Oscar Roberto López Bonilla titulada “Un día histórico para la UABC”, respecto a la modificación del lema universitario: Por la realización plena del hombre / modificado a /Por la realización plena del ser.

Debí ser más explícito, pues mis palabras llevaban la doble finalidad de recordar que un desliz no deja de ser un desliz, lo que en palabras cristianas cuestionaban el reductivo propósito del o los creadores del lema, seguramente nunca mal intencionados; no obstante, leído hoy a la distancia con las exigencias justas que se tienen por la equidad y cuestionando (he de suponer) lo absurdo del género, la decisión tomada por autoridades, representantes administrativos y alumnos modificándolo daba pie a encomios y disconformidades tal como podía leerse en la nota explicita y argumentada de López Bonilla quien brindaba igualmente una opinión personal, que como tal se respeta, pero que en mi encabezado buscaba también impugnarla pues, asumo de nueva cuenta que, una barbaridad, tampoco deja de ser una barbaridad.

Casi de inmediato se hicieron presentes algunos lectores con respuestas encontradas, con interpretaciones también muy particulares a mi breve comentario que solo me dice lo variable que pueden ser estas (las palabras), más aún cuando puede haber de por medio una doble intención; de ahí también que las interpretaciones dependerán desde qué cristal se miren (lean) o se quieran mirar, de la preocupación o justificación que las origina y justifican en posturas válidas, a las que, después de todo, no hay nada que cuestionarles. Nada realmente de otro mundo.

Pese a todo lo que dije (en 23 palabras), entendido o mal entendido, creo que abrió una excelente oportunidad para el diálogo y no para remplazar lo viejo por lo nuevo en un lema que decimos nos enorgullece de ser cimarrones sino para replantearnos la realidad del camino que queremos construir en nuestra universidad, un recorrido que debe sustentarse en realidades formativas, no para que el egresado sea únicamente rico sino para que sea un individuo responsable, propositivo y crítico y nunca más el eterno reproductor de un sistema que solo ha beneficiado a unos pocos y que mantiene al país en vilo entre la corrupción y la pobreza.

Es una gran oportunidad para que el Modelo Epistemológico Educativo que nos rige se revise a cabalidad para ver donde fallamos y de ser necesario reconstruirlo por otro más propositivo que sea verdaderamente el vehículo para formar individuos con misiones más equitativas y justas, que podamos comprobarlo más allá de la palabra escrita que solo dice y ofrece en tanto en la realidad social no se ejemplifica.

Es una excelente oportunidad para revisarnos como docentes, para reconocer lo que nos conforma más allá de las exigencias de un currículo, de un contenido educativo; para medir autoridades si cumplen o no con el espíritu universitario, si todos dejamos de mirarla como “mina de oro” y reconocer nuestra verdadera responsabilidad actuando en los hechos.

Es una óptima oportunidad para esto y para muchas cosas más que no deben ser distraídas con algo que la lógica universitaria supone entender perfectamente que es la equidad, la inclusión y el respeto.

 


 

Saturday, April 30, 2022

LA OBLIGACION DE MANTENER VIVA LA MEMORIA. (A PROPOSITO DE LA CHARLA SOBRE LA OBRA DE BLANCARTE)



Gracias a los administradores del departamento de Extensión Universitaria campus Tecate de la Universidad Autónoma de Baja California por invitarme el martes pasado 26 de abril a comentar la obra de uno de los artistas plásticos más queridos del medio, autor prolífico de una obra significativa que hoy, bien se puede ver como un pilar de la cultura bajacaliforniana.

En un auditorio inmenso (Teatro Universitario de Tecate), un público escaso, afable (familiares, amigos, exalumnos, uno que otro artista y un maestro de la FAUABC) cercanos y seguramente agradecidos por todo lo que Álvaro Blancarte prodigó, el pintor, promotor, maestro y fundador de la Escuela de Artes hoy ya Facultad, fallecido apenas medio año atrás. Un programa que inicia con retraso por las dificultades del tránsito que tuvimos para llegar a la hora convenida que fue motivo, seguramente, de que algunos se hayan tenido que retirar del evento; el que después de este incidente transcurrió sin otro contratiempo. Una charla que propició algunos comentarios y preguntas del público, así como una intervención oportuna y sensible por parte de los familiares del homenajeado.

Una experiencia que imaginé más concurrida por tratarse de un homenaje a una persona leal a la comunidad, imprescindible en la promotoría del arte regional, un artista sinigual y un profesor de valor inestimable; no obstante, fue como un Déjà vu reiterativo cuando de reconocer se trata. Sin ser adivino comencé a ver cumplirse una consigna que suelen ser pan de cada día: el olvido, en este caso de una comunidad cultural atareada por alcanzar su protagonismo, a la que el pasado deja de serle relevante y no hay, parece ser, razón para reconocer lo que nos dieron, como tampoco agradecer lo que otros hicieron para cimentar el terreno que hoy transitamos. 

Esta respuesta tibia ante la pérdida del que se fue primero la hemos vivido sin preocupación y enorme desinterés repetidamente: Benjamin Serrano, Felipe Almada, Cesar Borja, Daniela Gallois, Ernesto Muñoz Acosta, Epitacio Sosa, Manuel Aguilar, Salvador Magaña, Juan Badia, Nina Moreno, Manuel Varrona y un listado más amplio que el no nombrarlos no los hace menos importantes. Tal vez no sea una obligación reconocer al otro o dejarle esta tarea al Estado o a la institución cultural, tal vez; sin embargo, reconocer engrandece y es un acto mínimo que nos ayuda a caminar con dignidad.

Con todo, puedo pensar que el caso de Álvaro Blancarte hace la diferencia por que ha sido un autor reconocido por varias (sino que todas) las instituciones locales, regionales y nacionales en diferentes momentos antes y después de su partida; ha dejado una presencia perenne en su producción mural, escultórica y las monografías que dan cuenta de su vida y obra; así como una familia que se ha empeñado en mantener vigente su presencia y seguro no desfallecerá de hacerlo por largo, largo tiempo.

Y es, quizá por ello, del artista que menos tendríamos que preocuparnos por olvidarlo y aun cuando la respuesta fue escueta al evento antes mencionado, esto dio pie a estas notas, convirtiéndolo -así lo quiero justificar- en el memorándum de aquellos que hoy apenas recordamos y que nos exige a despabilar esa memoria como acto justo por el reconocimiento de contribuir a ser hoy lo que culturalmente somos. Esos que desempedraron el camino enseñando y dejando una obra que debe revisarse a cabalidad, que debe exponerse y publicarse, de la que seguramente nos sorprenderá lo tanto que se refleja en las nuestras y las pautas que, sin darnos cuenta, brindaron y brindan enorgulleciéndonos por lo que hicieron, para que lo hagan también otros, quienes nunca han tenido una referencia de ellos.

Un compromiso pendiente que se extiende a todos los campos culturales construidos con el esfuerzo de los que se fueron y el de los que aun se empeñan en hacerlo, que no puede dejarse en el olvido y que habrá que tenerlos presente cada vez que inauguremos una velada cultural, cada que escuchemos una melodía, presenciemos un drama escénico, un ejercicio dancístico, una lectura poética, cualquier acto creativo porque son ellos la consecuencia de lo que nos jactamos ser.

Roberto Rosique


 

Friday, October 08, 2021

A PROPOSITO DE LA OFENSA


La OFENSA en la Segunda década del SIGLO XXI y el recuerdo inminente del MEDIEVO.

La inconformidad ocasionada por esta excelente imagen, ofensiva para los católicos recalcitrantes, defendida por quienes entienden las cosas a su manera, insultante para fanáticos irrestrictos, horrenda para las miradas puritanas, sórdida para las voces moralinas, mezquina para el pensamiento puro que sólo maldice a espaldas del señor; no es más que una expresión creativa que tiene la particularidad de mostrar, en una parodia, la otra cara de la moneda que ha sido oculta y negada bajo la pena capital de ser reflejo demoniaco, de ser aberración de la naturaleza, reconocer que estos personajes no son hijos de dios sino del diablo; un rechazo, tristemente motivado por el mal entendimiento del valor cristiano.

Un rechazo de algunos creyentes que conocen a media y mal interpretan su propia religión, que siguen dándose golpes de pecho cuando con la otra mano con el mazo golpean al que no piensa como ellos, atacan a los que no son como ellos (aun cuando algunos siguen ocultos en su closet místico). Culpan, sancionan a aquel que vive la vida de manera diferente, que asume el sexo con libertad, que asume el género por convicción no por imposición, que aprendió también a exigir sus derechos elementales como ser humano, que trabajan, que paga impuestos, que sufren y son felices como cualquier cristiano o mahometano.

La fotografía no es una ofensa, es otra cara de la realidad de este mundo diverso que tiene todo el derecho a expresarse como le venga en gana, que evidencia la doble cara moral de una sociedad (y una religión) que dizque defiende a las mujeres y se opone al machismo, en tanto el incremento de feminicidios nos dice lo contrario; que acepta a los homosexuales y a espaldas los repudia; que se opone a la pederastia y esta se replica en las filas de sus lideres; que ven y cuestionan la paja del ojo ajeno y niega la viga que oculta lo que no les conviene.

Aun cuando los tiempos han cambiado, el progreso tecnológico es inobjetable, los avances de la ciencia son incuestionables, incluso, ha desmitificado tantas ocurrencias religiosas y que hoy se aceptan sin chistar, pero para los acusadores religiosos, los poseedores de la verdad absoluta en su reducido mundo de pecado y bendiciones, los ofendidos por estas imágenes parece detenido el tiempo en el medievo, y eso no sería un problema, sin embargo, lo es cuando desde las esas caducas reglas establecidas a conveniencia por unos pocos, se siguen juzgando hechos que ya no tienen que ver con el pasado obtuso en donde se establecieron, normas que no se pueden sostener por injustas, inapropiadas, prejuiciosas y nocivas.

Los Derechos Humanos son derechos universales no divinos, son derechos éticos, morales y de justicia, frutos de las reflexiones del ser humano que persiguen equidad en esta desproporcionada sociedad donde abundan pobres y miserables en tanto un puñado de ricos hacen sus reglas para sostenerse en el poder, a veces en el silencio absoluto o anuencia de jerarcas religiosos y esta fotografía que ha ofendido a conciencias lábiles es una expresión de la libertad que el individuo usa para manifestarse.

Preocupémonos por otras realidades más difíciles y cruentas, alcemos la voz para erradicar la corrupción, la violencia de género, para mejorar la educación, causante, por cierto, de estas desavenencias pues un pueblo culto o educado daría por sentado que esta fotografía es una parodia que contribuye a aprender a mirarnos en la diferencia que es tan necesaria para fomentar la empatía.

Todos somos hijos de Dios claman las religiones, y si es de esa manera estos personajes de la fotografía también lo son; mirémoslos desde esa óptica y seguramente en vez de sentirnos ofendidos nos identificaremos con ellos y exigiremos a la par, sacarlos de la marginación.


 

Saturday, August 14, 2021

UNA PENOSA NOTA CURSI QUE BUSCA SUBSANAR ESTUPIDECES



                      UNA PENOSA NOTA CURSI QUE BUSCA SUBSANAR ESTUPIDECES

De la ambición desmedida de empresarios sin escrúpulos a la estupidez de autoridades ineptas y corruptas que por dinero también venden el alma al diablo y llevan al pueblo al degolladero viral; una nota para el Gobernador de nuestro estado, incompetente, necio y desalmado: Jaime Bonilla.

Haber autorizado un festival de la magnitud del que se está desarrollando en Playas de Rosarito únicamente cabe en la mente siniestra de sinvergüenzas que desestiman todo por ansias del dinero, la Secretaría de Turismo en primera instancia que no mueve un dedo sin la autorización del gobernador, la mala leche de empresarios, hoteleros, restauranteros rosaritenses sinvergüenzas que no les importa más que seguir amasando fortuna a costa de trabajadores mal asalariados que deben atender al turismo ramplón que nos visita, del importamadrismo de ciudadanos norteamericanos y paisanos ignorantes e irresponsables que prefieren una o dos noches de farra y desenfreno que contaminarse por COVID y contagiar a otros; individuos imprudentes y estúpidos que anteponen sus desmadres a la salud de un pueblo jodido y conformista que no levanta la mano para reclamar por su salud pero sí oponerse al regreso de clases presenciales.

Es inevitable preguntarse por la cordura, ¿dónde quedó? si alguna vez se tuvo, la irreflexión de estos pendejos (los que acudieron al festival, los que otorgaron el permiso, los empresarios, los dueños de bares, licorerías, restaurantes) perpetuará por un tiempo indefinido las posibilidades de recuperarnos de esta viremia fatal, del desastre económico que nos ha ocasionado y de todos los desmadres que han llevado a cambiar nuestros hábitos, que ha incidido en nuestra relaciones y en la felicidad (aunque suene cursi), y que seguirá arrebatando vidas, tristemente y mayoritariamente la de los más desprotegidos.

No hay cordura, la insensatez por sobre todas las cosas predomina importándoles un carajo que le suceda al pueblo. Exijamos una sanción penal a estos irresponsables, digan lo que tengan que decir, pero háganlo, no callen porque esa ha sido la razón de estas intransigencias.

Despertemos, actuemos de verdad para que estas barbaridades no se repitan. Sin fatalidad, aunque parezca broma, la tragedia que hoy vive Haití no se comparará con la que viviremos por estos insensatos.

Friday, July 23, 2021

VOTAR O NO VOTAR: RECINOCER AL CORRUPTO ES LA CONSIGNA


VOTAR O NO VOTAR: RECONOCER AL CORRUPTO ES LA CONSIGNA

Hoy es un día soleado, con ventisca, pero caluroso en Tijuana, las redes sociales activas a todo lo que dan, saludan, felicitan, denostan, agradecen, cuestiona, hasta bendicen, algunos con entera convicción, otros porque no hay más que hacer y otros más, con insidia gesticulan verdades a medias que surten efecto en mentes lábiles y cumplen intenciones; ese es el poder de estos medios de comunicación pero que esta en nosotros decidir de la mano de quien transitar.

La consulta ciudadana es un acto democrático y el voto es un derecho inalienable, ambas acciones, que son una, no se ejercen como acto de fe, ni constricción moral sino como compromiso cívico.

Tan mal estuvo el pasado con los gobiernos corruptos, que lo perverso no fue el saqueo o los asesinatos cometidos sino el hecho de enseñarnos a creer que es un acto normal y convencernos que no hay nada mal en ello; aprendimos a vivir en la zozobra de la inseguridad y la violencia y hoy consideramos inocentemente daños colaterales.

Nos pusieron el ejemplo que mentir es una condición natural y mas importante que actuar con la verdad; acatamos sus desastres económicos, sus inmoralidades políticas y sus fraudes electorales como realidades que aun siendo fango no nos conmueven y las dejamos en el olvido con la cabeza gacha, en cuclillas y silenciosos.

Aprendimos a deleitarnos con frases funestas como “Nadie rechaza un cañonazo de 50,000 pesos”, “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, “El que no tranza no avanza”, “Es preferible que lloren en tu casa a que lo hagan en la mía”, “En México somos chingones”, “Viva México cabrones” y tantas lamentables expresiones más de las que solo asoma el cinismo, y lo irónico de todo ello es que repetirlas parece funcionar como catarsis.

Olvidamos y difamamos con entera facilidad, juzgamos desde lógicas absurdas, condenamos con argumentos insostenibles; refrendamos como verdad una mentira que de tanto repetirla la convertimos en cierta y actuamos negligentemente porque así se actuó en el pasado y nos reconfortamos porque sobrevivimos. ¡Si que es ironía!

Hoy celebramos triunfos banales de deportistas que ganan más que un maestro, que son vitoreados como héroes en los medios masivos de comunicación para ocultar otras verdades necesarias de ventilar y coreamos esos triunfos que no son más que su responsabilidad pues se formaron y entrenaron para ello y se les pagó para ello; celebraciones que apenas se hicieron a todo aquel que expuso y expone su vida contra la pandemia pese al desdén social y a la inconsciencia de no hacer nada para evitar su propagación.

Ejercer tu derecho al voto es un acto cívico no patriotero como algunos quieren hacérnoslo creer hablando de que es un gasto inútil, una perdida de tiempo porque no pasará nada, divulgando tristemente sus verdades a medias, descalificando todo lo que ayude a exigir veracidad y a castigar culpables.

Aprendimos a olvidar no como acto conciliatorio sino como consigna de aquellos que nos hicieron vivir un pasado infausto y no quieren ser juzgados; por ello la consulta ciudadana tiene sentido y votar para juzgar a los corruptos son acciones civiles, indispensables si es que no queremos repetir los mis errores del pasado, es un acto de valentía porque buscamos validar un derecho que debe invitar a  diputados y senadores a proponer leyes anticorrupción, anti impunidad, a sancionar con el peso de toda la ley a quien incurra en violaciones;

Ejerzamos nuestros derechos como bien nos venga en gana y dejemos que otros lo ejerzan sin entrometernos en sus decisiones, pero no desaprovechemos la oportunidad de actuar con etica y justicia. 

 

Monday, September 28, 2020

(Cimarrones heridos, 1994, de José Díaz, monotipia) 

                                            DUELEN LAS AUSENCIAS

Siempre duelen, más cuando es la de alguien que vivió desligado de las socarronerías, de los golpes bajos, de las declaraciones ampulosas, de las sinvergüenzadas, que es común en este medio, a veces arrogante, del mundillo cultural, pletórico de actores y dirigentes oportunistas que están donde están por quien sabe que razones de la vida menos por creativos.

José Díaz fue de una estirpe poco común, de aquella que transitó comprometido con su quehacer creativo ajeno al que dirán y a los halagos sin medida. Muchos de nosotros caminamos cercanos a él, lo vimos trabajar con mesura lo plástico, enamorarse de la gráfica, y en la serigrafía explosionar en el color y  entregarse si más al oficio[r1] .

Será el gran maestro que promoverá, no sin obstáculos, los primeros encuentros de la monotipia derivada de este género. El ejercicio valioso del Taller de Monotipia es un ejemplo digno de recordar, engendrado en el Festival de la Raza, reunirá generaciones de chicanos y tijuanos dando cuenta de las cualidades de esta manera noble de encarar forma y color, ofreciendo oportunidad a emergentes que jamás habían explorado el género y queda de ello, una memoria invaluable de estos primeros escarceos con una técnica sustancial. Siembra la semilla para los primeros talleres formales de Tijuana y se aleja, sin que le interese el ruido del reconocimiento.

Cimienta en nuestra Facultad de artes de la UABC el primer taller de serigrafía donde orienta a un número importante de jóvenes que hoy replican su enseñanza pero además transitan con firmeza sus propios rumbos. Queda de esa experiencia un hecho de indiscutible valor de nuestra institución, el haberle reconocido todo lo aportado durante su estancia con nosotros; en un acto singular de aprecio franco, entre alumnos y maestros que acuden por convicción, estima y reconocimiento, a manera de despedida, poco antes de su tránsito definitivo hacia aquellos linderos de su infancia.

Jamás olvidó a Tijuana ni a sus amigos, tuve el privilegio de mantener por mucho tiempo ese enlace, (como seguramente muchos más). Siempre hubo un comentario puntual a las barbaridades que escribía en mis muros; siempre recordando y reconociendo lo que otros hacían e hicieron, siempre otros y el después (si acaso). Leía los escritos que me enviaba, las anécdotas de infancia, sus cuentos cortos, pues buscaba conocer mi opinión de esas vivencias íntimas; siempre agradecí su confianza pues no era nadie para corregir lo ya bien hecho, y ello, cimentó sinceramente mi afecto hacia el hombre amable y justo que ya luchaba con esfuerzo por caminar ante la respuesta limitada de un aliento también insuficiente para sostenerlo.

Ya no estará más entre nosotros, José Díaz, dejó una  familia sólida en principios que seguramente continuarán su legado creativo (Sebastián lo está haciendo) y sabrán replicar esa humildad portentosa que lo caracterizó.

Siempre extrañaremos a Pepe Díaz por su franqueza y respeto, por todo lo que dio a cambio de nada; por su grandeza.

Hasta pronto amigo querido

Roberto Rosique